¿Qué tamaño de hueco deja pasar a una plaga?
Un hueco muy pequeño basta para un insecto o para un ratón. Por eso el técnico no mide solo las aberturas grandes, sino también las grietas finas que se ven con una linterna.
Los insectos pasan por aberturas que el ojo casi no nota, como el espacio alrededor de un cable o una rendija bajo una puerta. Un ratón atraviesa un hueco que parece demasiado pequeño para él, porque su cuerpo se comprime. Una rata puede entrar por aberturas algo mayores, y suele roer para ensanchar un hueco que ya existe.
El técnico no promete que la casa quede sellada al cien por ciento. Lo que hace es encontrar la mayoría de las entradas que la plaga usa, cerrar las que están en el alcance del trabajo y dejar por escrito las que necesitan una reparación mayor.
¿Qué debe aprobar el propietario?
Casi todo sellado que toca el cimiento, las tuberías, la puerta del garaje o la rejilla de ventilación afecta a la estructura, y eso requiere la aprobación del propietario. El técnico la pide por escrito con la lista de puntos.
En Holyoke la mayoría de las viviendas son de alquiler, según el censo 2020-2024, así que es común que el inquilino quiera cerrar una entrada y no pueda hacerlo sin permiso. Eso no es un problema del técnico, pero sí obliga a que la lista de puntos sea clara: qué se cierra, dónde, con qué material y cuánto tarda.
Si el propietario prefiere contratar a otra empresa para una parte del trabajo, el técnico puede dejar la lista para que esa empresa la use. Lo importante es que cada punto quede anotado y que alguien se responsabilice de revisarlo.
¿Qué material sirve y cuál no?
Los materiales que resisten a los roedores son la malla metálica fina y la lámina. La espuma expansiva y el yeso solos no bastan, porque se roen o se deterioran con la humedad.
La malla metálica debe ser fina, con agujeros pequeños, y debe fijarse con grapas o con tornillos al material de la estructura. La lámina sirve para cubrir una base de madera o un marco. El sellador se usa encima para dar un acabado y para cerrar los bordes, pero no reemplaza la malla donde hay una abertura grande.
El técnico explica por qué cada material se usa en cada punto. Una grieta pequeña en el concreto puede sellarse con un producto de cemento, pero una abertura de tubería que sirve de paso para un roedor necesita malla. Usar un material equivocado es una de las razones por las que un sellado no dura.
- Malla metálica fina para rejillas, tuberías y aberturas en el cimiento.
- Lámina para la base de la madera y los marcos de puertas.
- Sellador de cemento para grietas pequeñas en el concreto.
- Burletes para la parte inferior de las puertas, reemplazados si están rotos.
- Espuma expansiva solo como complemento, nunca como única barrera.
¿Qué no se debe sellar sin revisar antes?
No se debe cerrar un hueco mientras se sospecha que un animal está dentro de la pared, porque el animal puede quedar atrapado y morir allí. Tampoco se debe sellar una ventilación de una caldera o de un calentador sin consultar a un técnico calificado.
El técnico pregunta siempre si hay señales de un animal dentro de la pared antes de cerrar un punto. Si la hay, espera a sacarlo o deja el punto abierto con una trampa en el interior, según la situación. Un animal atrapado dentro de la pared produce un olor fuerte y puede dañar la instalación.
Las ventilaciones de los equipos de gas o de combustión no se cierran como si fueran huecos cualquiera. El técnico las identifica y las deja libres, y pide al propietario que consulte a quien instale o revise el equipo.
¿Cómo se mantienen los sellados?
Un sellado se mantiene revisando los puntos cada temporada, sobre todo antes del verano, y reparando lo que se mueva. La humedad y el paso del tiempo abren huecos nuevos.
La revisión de temporada busca grietas nuevas, malla rota, burletes gastados y madera que se hinchó. Es una tarea del propietario con apoyo del técnico, y no requiere cambiar todo el sellado cada año. Basta con corregir lo que se movió.
Un inquilino puede ayudar observando la puerta del garaje, las rejillas y el sótano, y reportando cualquier señal nueva. Lo más útil es el aviso temprano: un hueco pequeño que se atiende a tiempo cuesta menos que una colonia que ya se instaló.
- Revisar el cimiento y las tuberías al inicio de la primavera.
- Revisar burletes y malla de rejillas antes del verano.
- Reportar cualquier señal nueva en el sótano o en el garaje.
- Anotar la fecha de cada reparación y el material usado.